domingo, 7 de febrero de 2010

EL SINDICALISTA



Cuando la sociedad clama al cielo y al infierno, por la protección de multitud de especies en extinción, en los rincones más inhóspitos de nuestros parajes ibéricos, ocultos tras la maleza, parapetados tras la barra de un bar, o deambulando sonámbulos por tristes y solitarios polígonos, una especie prolifera en estos tiempos de crisis y escasez: el sindicalista.


Antaño calumniado y vilipendiado, fue arrastrado a la marginalidad de las cuencas mineras, los vertederos industriales y los desolados ministerios, cual alimaña, haciéndose resistente al escarnio mediático, y aguantando, erguido, el dedo acusador, con la entereza y dignidad adquirida por largos lustros viviendo a la intemperie.


Amparado en la oscuridad de su lúgubre oficina, olisquea el fraude, paladea el despido improcedente, saborea el acoso laboral con cierto regusto amargo. Agnóstico, comunista, ateo, apostata, liberal, republicano, amante de los cantautores, afiliado o no, da igual, sobrevive, que no es poco.


La voz del pueblo se eleva melancólica, como un murmullo quejumbroso, un ruido de fondo incrustado en la desidia general. Poco a poco, aumenta el tono de las quejas y las suplicas, extendiéndose por las calles como un tsunami cabreado, estallando, finalmente, en un griterío enfurecido y desesperado, que exige empleos, demanda subsidios, suplica algo de educación, reclama una sanidad de calidad, y sobretodo pide un mínimo de respeto hacia la gente de a pie.

- ¿Respeto por la plebe? Blasfemia- responde el gobierno, la oposición y la pléyade de partidos agregados, subvencionados y parásitos.


-Venganza- clama el pueblo -a la guillotina con todos los vividores, chupópteros, correveidiles, embaucadores, timadores, soplapollas, curas, masones, nobles, ricos, pijos, malgastadores de fortunas, pobres de espíritu, apóstatas, pedofilos, cinéfilos de v.o, fariseos, sindicalistas, sodomitas, ultras, esgaes y demás ralea.

-¡Joder, no te has pasado!

-¡Qué va! Si aún quedan cabezas por cortar, apunta: verdes de pacotilla, ongs con ánimo de lucro, videntes, presentadores de sorteos nocturnos televisivos, el imbécil que invento la zona azul, radicales y mosquitas muertas, pero ante todo y sin lugar a dudas, los primeros, los intransigentes y fanáticos.

-Pues en esa lista me parece que andamos muchos de nosotros.

-¿Quieres decir? Bueno, igual me he pasado, quita a los sindicalistas, a los cinéfilos de v.o y a los apóstatas, y los demás, ¡a la hoguera!

- Me parece, que el intransigente y fanático estás siendo tú.

- ¡Vamos, no me jodas! Además, cállate ya, que solo eres mi dichosa conciencia.

-¡Vale, allá tú!


Joder con los siglos de moral filosófica y religiosa, es que uno no va a poder ni desahogarse tranquilamente, defenestrando a quien le parezca.


Volvamos la vista hacia el estudio de esas fieras que pueblan y proliferan en nuestras zonas boscosas, nuestras mesetas interiores, las costas que bañan nuestra península, rincones en los que habita el espécimen de nuestro estudio: el sindicalista vocacional.


Se desconoce cual fue el primer espécimen del que evolucionó el actual Sindicatus Kansinus. Ya existían escritos en siglos anteriores, que describían algún probable antepasado. El ultimo Rey depuesto, narra un encuentro fortuito y sobrecogedor, sufrido en carne propia, con lo que al parecer fue un posible antepasado remoto: “la bestia parda, salió de detrás de una mesa atestada de panfletos y copias amarillentas de convenios sociales, de los que seguramente se alimentaba, devorando sin piedad cartas de despido, finiquitos ilegales, y demás triquiñuelas empresariales, y me miró con el odio reflejado en sus ojos, realmente me cagué las patas abajo, ese encuentro me dejó tocado emocionalmente, desde entonces no como, ni duermo, y el solo hecho de ver u oír una manifestación me revuelve el estomago.” Siniestro y elocuente relato que pone en entredicho el perfil pacifico y razonable de este extraño espécimen.


Los últimos avistamientos relatados describen a una subespecie, seguramente mutada, del género sindicalista obrero, que se dedicaba a la quema indiscriminada de contenedores, neumáticos, frutas, hortalizas y cualquier otro producto que se preste a la combustión por la causa. Reunidos en manadas tomaban las calles en protesta por los abusos empresariales, los recortes laborales, las discriminaciones de todo tipo… pero misteriosamente un día dejaron de movilizarse, por algún extraño motivo, y desaparecieron de los parques, dejaron solitarias las esquinas, desolados los puentes y carreteras, dejaron de cortar el trafico e inundarlo todo de leche, de vino o de horchata.


Que años más tristes y afligidos han acontecido en este reino, sin su presencia en las calles, pero el tiempo de hibernar llega a su fin, con el lema “errática, pendular, compulsiva, parecen una pandilla de aficionados” la bestia parda retorna de sus cenizas cual ave Fénix… y que tiemblen los carroñeros.

17 comentarios:

Mario dijo...

Rafa, no te dejo un comentario muy extenso porque estamos en domingo, día festivo, y no gracias a Dios, precisamente.
Además, tengo que preparar la ronda de asambleas de mañana... y algunos cursos de formación... y practicar morritos asesinos contra este tu gobierno...
El texto, bien... con café ha entrado, que no es poco... Pero salen mejor parados (parados, vaya qué casualidad) los políticos que los sindicalistas.

Eso sí, me quedo con la primera parte que es buena, buena...

Oye, podrías habérmelo dedicado, al menos.

Hala, me voy pa misa a ver sin sindicalizo a la iglesia empezando por algún cura de los de hoy.

Posdata.es: ¡¡deja de ver intereconomía!! que después pasa lo que pasa.

Abrazos domingueros.

Capitán Tormentas dijo...

Ningún carroñero temblara, mientras el espécimen en cuestión este en nomina. Excelente descripción Rapanuy. Unha apreta

Mercedes dijo...

...Nunca más me atreveré a pasear sola por el bosque...

POLIDORI dijo...

El sindicalista se ha convertido en un funcionario más, se dedican a rellenar impresos a los trabajadores despedidos para que vayan a recoger alguna migaja en alguna cola del INEM. Nada más.

Ni están, ni se les espera.




John W.

rapanuy dijo...

Mario, veo pocos políticos y sindicalistas en el paro pese a la crisis. No te lo he dedicado porque no quería desvelar tu verdadera identidad (tío de la vara).
Además, ya sabes que veo intereconomía para mantener equilibrado el rumbo y no escorarme demasiado a la izquierda… y que para conocer al mal hay que bajar al los infiernos, y mirarlo cara a cara.


Capitán, alguna ilusión hay que tener en esta vida. Lo de estar en nomina no lo dirás por el aumento del 50 % de las ayudas del estado a los sindicatos… ¿quieres decir que por esa miseria mantienen la boca cerrada y los culos en el asiento?

Otro apretón.


Mercedes, bien que haces, hoy día no se sabe lo que uno se puede encontrar.


Polidori, frase lapidaria que refleja el sentimiento de mucha gente desilusionada.
Pero, quizás, sea normal en este reino fragmentado, enfrentado, corrompido, y lleno de amantes del pelotazo, las burbujas y la picaresca.

Tiene guasa la cosa.

Marián dijo...

Aquel hombre nunca escribió nada. Nada dejó escrito,tan sólo unos garabatos escritos en la arena...Se acercaron, miraron aquellos signos y dijeron: "Sí, parece que pone que...
Pero el hombre se levantó y dijo: "El que esté libre de pecado que tire la primera piedra"
Nada dijo de la locura..porque él era un loco..y sólo los locos pueden arreglar el mundo. Los locos y los "extraterrestres"

¡¡¡Ardan chispas¡¡¡...
chispas de locura.Una conmoción, dos o tres genocidios y después la calma...

Señor Rapanuy,¡qué cosas me hace pensar usted¡..Se lo agradezco no sabe como...
Su admiradora

Elektra dijo...

Joder, qué depresión. Deberíamos arder todos y punto (ya sabes, por aquello de poder resurgir como el ave Fénix. Este mal rollo me lo pagarás, jaja.

Una firma sin color ;)

@reku (Alexandre Ríos) dijo...

Buena historia.

Un saludo.

http://areku-desingblog.blogspot.com

rapanuy dijo...

Marián, a pedradas acabaremos seguro. Desde luego hay que estar loco para querer arreglar este mundo a la deriva.
Piensas, luego existes, que no es poco.

Un saludo.


Elektra, de arder ya habrá tiempo, primero hay que disfrutar lo bueno y lo malo de este mundo, y después que arda Troya, Roma, o el infierno.
(Pasa por caja, jaja)

Un abrazo sin bandera.


@reku, le escribió Voltaire una carta a D’Alambert diciéndole ”querido filosofo, tras considerarlo todo bien la filosofía de Demócrito es la única buena. El único partido razonable en un siglo ridículo es reírse de todo. He tomado el partido de la risa y quiero morir riendo.”

Saludos.

Mario dijo...

LOS SINDICATOS, por RODOLFO SERRANO

Me marcho de vacaciones, pero no quisiera hacerlo sin hacer alguna reflexión sobre los sindicatos y sobre lo que de ellos se está diciendo.

Hay una moda en los tertulianos de cuestionar la representatividad de las organizaciones sociales, incluidos los sindicatos y la propia patronal. Según estos sabios de todo, los sindicatos y la patronal no representan a nadie porque tiene una escasa afiliación. En consecuencia, ponen en cuestión su capacidad para negociar intereses de los trabajadores a los que, según ellos, no representan.

No cuestionan, sin embargo, la representatividad de los partidos que, en muchos casos, tienen una afiliación mucho menor. Dicen que, al fin y al cabo, la representatividad de los partidos se la da su resultado electoral.

No saben u ocultan que los sindicatos tienen también sus elecciones y que su nivel de representatividad se mide, precisamente, por sus resultados electorales. En las fábricas se realizan elecciones que, tal vez, son menos conocidas, pero que todos los que tienen que ganarse el sueldo con un trabajo, conocen y, en muchos casos participan en ellas.

Pero lo que les interesa a estos tertulianos es deslegitimar a los representantes obreros. Esta ola de atroz neoliberalismo les lleva a defender que cada trabajador puede negociar por sí mismo y, en consecuencia, los sindicatos no valen para nada, salvo para tener a liberados que "ni trabajan ni hacen nada". Es cojonuda, por cierto, la idea de un peón negociando directamente con el empresario sus condiciones laborales o su salario.

Hace unos meses en un coloquio de gente importante alguien dejó caer precisamente esta pregunta: "¿para qué valen los sindicatos?". Estaba allí Juan Barranco, viejo socialista y viejo sindicalista, ex alcalde de Madrid y actual parlamentario. Visiblemente irritado, contestó: "¿Para qué valen? Pues para que, por ejemplo, haya desaparecido la explotación infantil en el trabajo, para que un trabajador no sea explotado, para tener una jornada de trabajo decente, para tener unas condiciones laborales justas, para defender su jubilación, para que no pueda ser despedido impunemente...y para muchas más cosas. Para eso valen los sindicatos".

Los sindicatos y la patronal pueden no hacerlo todo lo bien que desearíamos, tienen su fallos, sus egoísmos y sus, en ocasiones, fallos de democracia interna. Pero nadie puede negar que en este país los sindicatos han logrado unas condiciones laborales que, con todas sus carencias, garantizan derechos, hacen más humana la convivencia, logran situaciones de calidad de vida impensables hace unos años.

Todo ello sin mencionar su contribución al asentamiento de la democracia, su lucha contra la dictadura. Este país sería otro sin unas organizaciones sociales que han asentado y defendido un modelo de convivencia y de relaciones que, a lo peor, sólo los que tienen mi edad, recuerdan.

Critiquemos a sindicatos y patronal, exijamos de ellos un mayor compromiso, presionémosles para que mejoren las condiciones sociales. Pero no se les puede negar su representatividad. Con todos sus defectos, son la garantía de que los trabajadores están representados y defendidos.

Estoy harto de tanto profeta y analista que, en el fondo, sólo demuestran su ignorancia.

Mario dijo...

http://www.diarioabierto.es/noticia/8812/.html

Anónimo dijo...

TaTtU dijo...

Hola, buenas madrugada/ días
Hacía días que no me pasaba por aquí. Hoy que tenía un ratito he querido darme un rulillo.

Creo que cada uno podemos tener una opinión. Y, una frase por ahí, no recuerdo quién la dijo, que dice así: Las opiniones, son como los culo, que cada uno tiene el suyo...
pues eso...

Opinemos, pero no olvidemos.
Y creo que estamos olvidando cosas...

Olvidamos que, la culpa de la crisis económica ni la tienen los sindicalistas, ni los trabajadores- No sindicalistas.
Olvidamos que los empresarios y la banca han tenido y, tiene un papel estelar en esta "peli".
Olvídamos que la "búrbuja del ladrillo" no viene de hace dos días, y que los sindicalistas no se han beneficiado de ello...

No descarguemos nuestras metralletas contra trabajadores comprometidos y convencidos de unas ideas, con el fin de intentar garantizar unos mínimos derechos, que hace años ,empezaron con menos medios y quizá más tesón, un puñado de personas, la mayoría de clase obrera, que un día decidieron formar sindicatos.
No culpemos a los enlaces sindicales de que las empresas no nos aumenten los salarios en el % que debiera ser.
No pensemos que todos los sindicalistas buscan horas sindicales y tener algún beneficio por parte de la Empresa.
Gente corrupta hay en todos los ámbitos; entre los jueces, curas, abogados, maestros y también sindicalistas.
Pero, también hay buenos jueces, buenisímos abogados, excelentes profesores y, por supuesto sindicalistas llenos de vocación por su trabajo y por la defensa de sus ideales.
No seamos injustos. Y pensemos que cada vez que se hable de comités de empresa, presupongamos que no son necesarios en la sociedad que tenemos.
Hay gente por vocación y NO por vacación...

He leído por ahí arriba que a los sindicalistas, ni se les espera ni necesitan...
Pues bien, yo si los espero y también los creo necesarios.
Que cada uno hable por él o ella y, no por boca de todos.

En muchas pequeñas empresas, que por razones "obvias" no tienen representantes sindicales, están a espensas, en vez del convenio, a la conveniencia del dueño y... ya saben la famosa frasecita: Éstas son lentejas, si quieres las comes y sino... me cojo a otro que las coma...
Mucha gente de la que habla tan "alegremente " de los sindicalistas no saben los sinsabores que tienen, las frustraciones que se llevan y que van con ellos a sus casas y a sus familias.
Los cabreos que se pillan por no poder "arreglar" las cosas a los compañeros que han confiado en ellos y que a veces no pueden hacer nada por ayudarlos, o en todo caso, menos de lo que quisieran...

Y sí es verdad, en el paro no hay sindicalistas. Cuando los mandan al paro ya no son sindicalistas.
En el tiempo que están representando a los demás, están "inmune" a los despidos, cómo lo está un trabajador enfermo con baja médica, por ejemplo...

Luego, sí es común, que al cabo de la finalización del "mandato sindical", sino es renovado en "su cargo", sea carne de cañon, para salir por la puta puerta con el despido en mano, en el momento que se vea posible.
Es lamentable, pero es así... Las empresas no quieren a esta "chusma" por ser "conflictivos" y "polémicos"
Porque... pensarán ...
...¿desde cuándo los pájaros tiran a las escopetas?

Bueno... en fin... lo principal es que en este año, se puedan solucionar problemas y que se empiece a ver luz en la oscuridad que tenemos.

Salu2 para to2 y que tengáis feliz lunes.

Ignea & Josune dijo...

Ummmm... lanza un trozo de carne a los perros hambrientos y disfruta como se despedazan entre ellos.

Ser sindicalista es obtener esa cuotita de poder que tanto enferma las éticas de muchos, pero visto el panorama ¿quien puede juzgarles...?
Quizás debiéramos recordar que tenemos voz propia, y no buscar bocas que sirvan a nuestros propósitos mientras pretendemos seguir apalancados a la comodidad de la vida.
Nos han envenenado bien, y nos colocaron tenso el yugo borreguero... quizás, ni recordemos que tenemos el derecho a la queja y el poder numérico ante las contadas sillas de poder.
Las normas son limites franqueables...
En fin...

Un beso and saludete.

rapanuy dijo...

Mario, ya era hora que dejases de leer el interviú, el playmate, el jueves y demás revistas decadentes, y mirases algo más ilustrativo como el diarioabierto.

TATtU, veo que estas puesta en el tema, y me alegro de que te pases por aquí a comentar.
Salu2s de momento a oscuras para muchos.

Josune, cuando tensan tanto el yugo que impiden que nuestra voz se oiga, siempre nos quedara el teclado y la red de redes para que se eleven nuestras ideas ya sean buenas, malas o regulares.

Un saludo and besote.

Igor dijo...

País postrado, la culpa es de todos, vertical. Y por ahí pulula el sindicalista, aburgesado, comprado, sabiendo que su silla aún es segura. Entre otros.
En Francia, cuando hay una huelga, el país tiembla. Aquí no. Este es un país en el que la clase trabajadora es hoy un pobre que trabaja, si tiene suerte.

Igor dijo...

País postrado, la culpa es de todos, vertical. Y por ahí pulula el sindicalista, aburgesado, comprado, sabiendo que su silla aún es segura. Entre otros.
En Francia, cuando hay una huelga, el país tiembla. Aquí no. Este es un país en el que la clase trabajadora es hoy un pobre que trabaja, si tiene suerte.

Juan Luis G. dijo...

¡Salvémonos de quienes nos quieren salvar!

LinkWithin

Related Posts with Thumbnails